Hoy se celebra el natalicio del prócer Rafael Urdaneta

Un día como hoy, 24 de octubre, nace en el año 1777 el prócer de la independencia de Venezuela y presidente de la Gran Colombia, el General Rafael Urdaneta

(La Cañada de Urdaneta, -actual Venezuela-, 24 de octubre de 1777 – París, Francia, 23 de agosto de 1845). Militar y político venezolano, prócer de la Independencia de Venezuela y presidente de la Gran Colombia.

Infancia

Rafael José Urdaneta Farias fue hijo del matrimonio de Miguel Jerónimo Urdaneta Barrenechea y Troconis y de María Alejandrina Farías Troconis, ambos de ascendencia vasca.

Hizo sus estudios de primaria en su tierra natal; luego ingresó al Seminario de Caracas donde cursó Latinidad. Regresa a su ciudad en 1799, donde estudió filosofía en el convento de franciscanos. Con el fin de ampliar su formación intelectual, viajó a Santa Fe de Bogotá en 1804, llamado por su tío Martín de Urdaneta y Troconis, quien desempeñaba el empleo de contador mayor del Tribunal de Cuentas.

En Bogotá estudió en el Colegio de San Bartolomé y fue nombrado Oficial Tercero del Tribunal, responsable por los pagos a las tropas del Virreinato de la Nueva Granada. Allí también adquirió experiencia en la administración de personal militar. Por su desempeño, recibió las felicitaciones de la Junta Real de Hacienda. fue pionero en las condecoraciones militares. de su batalla

Carrera Militar

Rafael Urdaneta

Rafael Urdaneta

El 20 de julio de 1810 se incorporó al movimiento revolucionario que estalló en Santa Fe de Bogotá y tres días más tarde, pasó a las filas del batallón de Voluntarios de la Guardia Nacional creado por la Junta Suprema de Santa Fe. El 1 de noviembre de 1810 fue creado el primer batallón de la Nueva Granada, en el que Urdaneta, se incorporó con el grado de teniente. En ese batallón también se iniciaron militarmente otros notables protagonistas de la guerra de independencia como Atanasio Girardot, Francisco de Paula Santander, Antonio Ricaurte y José D’Elhuyar.

La primera acción militar de Urdaneta fue en la primera Campaña del Sur, al mando del coronel Antonio Baraya. La primera batalla en que participó ocurrió el 28 de marzo de 1811 en el Bajo Palacé contra las fuerzas del coronel Miguel Tacón. Por su actuación, el 12 de octubre de ese año, Urdaneta recibió el ascenso a capitán y seis meses más tarde a Sargento Mayor del Batallón Tercero de la Unión.

En marzo de 1812 salió de Santa Fe, integrando una fuerza que, bajo el mando de Antonio Baraya, debía operar en Tunja. El 24 de mayo del mismo año, con Baraya y los oficiales de éste, firmó el Acta de Sogamoso, mediante la cual desconocían la autoridad de Antonio Nariño.

Estuvo presente en los combates de Palo Blanco (19 de julio), Charalá (21 de julio) y Ventaquemada (2 de diciembre), todos ocurridos en 1812 y que fueron acciones de la guerra civil que sostuvieron los federalistas (mandados por Baraya) contra los centralistas (acaudillados por Nariño). El 9 de enero de 1813 combatió en la batalla de Santa Fe de Bogotá a las órdenes de Antonio Baraya, en contra de Nariño y se contó entre los prisioneros capturados por éste último, el vencedor de la jornada.

Tras su liberación, Urdaneta fue uno de los oficiales enviados por el gobierno de las Provincias Unidas de la Nueva Granada entre abril y mayo de 1813 como subordinados del entonces brigadier Simón Bolívar, quien preparaba desde Cúcuta la invasión a Venezuela operación militar conocida como La Campaña Admirable. Otros enviados a asistir a Bolívar fueron Atanasio Girardot, Manuel y Antonio París y José D’Elhuyar. Al mando de Simón Bolívar, el 28 de febrero de 1813 combatió al ejército realista comandado por Ramón Correa en las sabanas de Cúcuta. Los realistas fueron derrotados tras cuatro horas de combate y Rafael Urdaneta fue ascendido a Coronel Comandante por su destacada actuación.

Urdaneta participó en varias acciones durante la Campaña Admirable, destacándose bajo las órdenes del coronel José Félix Ribas el 2 de julio de 1813 en la batalla de Niquitao y siendo decisivo en el triunfo de la batalla de Taguanes (31 de julio de 1813) contra las fuerzas realistas del Coronel Julián Izquierdo. Posteriormente, en el informe al Congreso de la Unión en Tunja, Bolívar describió a Urdaneta como digno de recomendación y acreedor de todas las consideraciones del gobierno por el valor e inteligencia con que se distinguió en la acción. Fue tal su actividad guerrera que sólo en 45 días libró 27 combates, después de la batalla de Araure.

La campaña finalizó cuando el Ejército Libertador entró a Caracas el 6 de agosto de 1813, y una semana después Bolívar ordenó a Urdaneta, Atanasio Girardot y D’Elhuyar tomar Valencia y sitiar Puerto Cabello. Estas acciones se vieron interrumpidas por la llegada de refuerzos para el general Domingo de Monteverde, del bando realista, quien obligó a Urdaneta a retirarse a Valencia, pero el 30 de septiembre el Ejército Libertador venció a Monteverde en la Batalla de Bárbula, en la que murió Atanasio Girardot. Por estas acciones militares, Urdaneta fue ascendido a Mayor General.

Con la generalización de la guerra en Venezuela, Urdaneta estuvo al mando de la infantería en las batallas de Vigirima (26 de septiembre) y Araure (5 de diciembre), en las que fueron derrotados los ejércitos realistas. Por su desempeño, Bolívar volvió a alabar a Urdaneta como el más constante y sereno oficial del ejército, y lo puso al mando del Ejército de Occidente para encargarse de la ocupación de la Provincia de Coro habiéndolo nombrado General de División.

El 24 de diciembre Urdaneta entró a Barquisimeto, donde reorganizó sus tropas, y en marzo de 1814 tomó Valencia. Durante estas acciones el ejército patriota al mando de Urdaneta, de aproximadamente 280 soldados, fue sitiado en San Carlos entre el 12 y el 17 de marzo por el realista Sebastián de la Calzada y sitiados de nuevo en Valencia por José Ceballos entre el 20 de marzo y el 2 de abril, por unos 3500 soldados. La resistencia de Urdaneta, sin embargo, obligó a los realistas a retirarse salvando a la población de caer en manos del enemigo.

El 16 de abril de 1814, al mando de Santiago Mariño, Urdaneta se enfrentó al ejército de José Ceballos en la batalla de Arao, cerca de Valencia. Tras la derrota, se unió a las fuerzas de Simón Bolívar, con quien compartió el triunfo de la primera Batalla de Carabobo el 28 de mayo de 1814 y obtenida la victoria, se ocupó de la persecución de los vencidos. Sin embargo, el 15 de junio siguiente Bolívar fue derrotado en la batalla de La Puerta por José Tomás Boves. Este acontecimiento resultó catastrófico para los patriotas, quienes con Bolívar a la cabeza emigraron en masa desde Caracas hacia Oriente el 7 de julio. Por su parte Urdaneta se vio obligado a retirarse hacia Nueva Granada. En ese recorrido, de 166 leguas (aproximadamente 830 kilómetros), tuvo que abrirse paso en medio de dos ejércitos realistas y además librarse del que le perseguía; no tenía municiones, cargaba con numerosos heridos y más de dos mil civiles que le seguían en condiciones desfavorables. Al llegar a Nueva Granada puso sus tropas a la orden de Bolívar en Tunja cuando este arribó desde Carúpano.

Acciones en Nueva Granada

Rafael Urdaneta

Rafael Urdaneta

En Tunja, el presidente de la Unión, Camilo Torres Tenorio, les dio apoyo a Urdaneta y sus tropas para continuar la lucha en Venezuela, pero el Congreso de las Provincias Unidas primero le encomendó a Bolívar someter a Manuel de Bernardo Álvarez, quien fomentaba la guerra civil contra el federalismo en Cundinamarca. Urdaneta sirvió con Bolívar, quien venció a Álvarez en Santa Fe el 12 de diciembre de 1814, con un triunfo que consolidó la federación colombiana. Por su actuación en Nueva Granada, Urdaneta fue ascendido a general de división el 5 de enero de 1815, cuando apenas contaba con 27 años de edad.

Durante 1815, la actividad patriota se redujo considerablemente con la pérdida de la Segunda República y el viaje de Bolívar a Jamaica y Haití para organizar otra invasión por Venezuela. Mientras tanto, Urdaneta siguió con el ejército de Nueva Granada y defendió la frontera de la amenaza realista, que en esos momentos se aprestaba a realizar la reconquista de Nueva Granada. Fue al comienzo de esta reconquista que Urdaneta sufrió una de las derrotas más notorias de su carrera militar, en el combate de Chitagá.

El 25 de noviembre de 1815, el brigadier realista Sebastián de la Calzada marchaba desde Venezuela hacia Nueva Granada con unos 1.600 infantes, cuando se consiguió con Urdaneta al mando de otros mil. El encuentro ocurrió en el río Chitagá, cuyo paso Urdaneta inmediatamente trató de impedir, pero debido al bajo nivel del río, tal cosa fue imposible y entraron en combate. La acción comenzó a las cinco de la mañana y terminó a las cuatro y media de la tarde con una derrota avasallante para Urdaneta, que apenas pudo escapar con unos 200 hombres a Cácota de Velasco.

Por la pérdida de esta batalla, Urdaneta fue llevado a Consejo de Guerra para justificar su actuación frente al Congreso de Nueva Granada, pero fue absuelto a principios de 1816. Sin embargo, las consecuencias de su derrota, aunque menor, fueron adversas para la Nueva Granada, ya que abrió una ruta para las tropas de Pablo Morillo, quien después de reconquistar Venezuela y sitiar exitosamente Cartagena de Indias, despachó por Ocaña y la Colombia oriental -ganada por Calzada- una de las cuatro columnas que finalmente tomaron Bogotá el 26 de mayo de 1816. Morillo inmediatamente aplicó el “Régimen del Terror” que comenzó en Cartagena y ejecutó a los líderes patriotas a quienes pudo echar mano, incluyendo a Camilo Torres y Antonio Baraya.

Mientras se desarrollaban estas acciones, Urdaneta fue enviado a Casanare (Colombia) a organizar un ejército para defenderse de Morillo, pero con el triunfo realista, la misión quedó sin efecto y finalmente pasó a los llanos venezolanos, donde se puso a las órdenes de José Antonio Páez.

Regreso a Venezuela

Estatua ecuestre de Rafael Urdaneta - Maracaibo, Venezuela

Estatua ecuestre de Rafael Urdaneta - Maracaibo, Venezuela

Entre 1816 y 1817 participó en diferentes combates, incluyendo los de Achaguas y Barinas y en la Batalla de El Yagual el 11 de octubre de 1816. En 1817, cuando Bolívar regresó a Venezuela en la segunda expedición de los Cayos, Urdaneta se unió a su ejército y participó en el sitio de Cumaná y los de Guayana y Angostura cuando Bolívar marchó sobre Guayana.

En 1818 participó en la adversa Campaña del Centro, en la que fue herido en durante la Batalla de Semén el 16 de marzo. En 1819 fue nombrado jefe del Estado Mayor del Ejército de Apure y el 15 de febrero representó a la Provincia de Barinas en el segundo Congreso Constituyente de Venezuela. Durante ese año operó en las costas del oriente de Venezuela, tomando el Morro de Barcelona el 18 de julio y la ciudad de Barcelona el día 22. Posteriormente siguió hacia Cumaná e intentó tomar la batería de Aguasanta entre el 3 y el 5 de agosto. En diciembre de 1819 fue nombrado comandante general de la Guardia Colombiana, por la muerte de su predecesor, el General José Antonio Anzoátegui. En 1820 trasladó sus acciones al occidente de Venezuela, donde buscó la adhesión de la Provincia de Maracaibo a la causa patriota. En 1821 inició una campaña militar desde Maracaibo sobre Coro y la liberó, incorporando la provincia a la causa de la Independencia.

De Coro Urdaneta siguió hacia el centro de Venezuela y se unió al resto de las tropas de Bolívar en San Carlos, donde se preparaban para enfrentarse al realista Miguel de la Torre en la triunfal y decisiva Batalla de Carabobo el 24 de junio de 1821. El 17 de julio de 1821, Urdaneta fue ascendido a general en jefe de los Ejércitos de Colombia. En su petición de ascenso Simón Bolívar escribió de Urdaneta: “Los importantes servicios que el señor general de división Rafael Urdaneta ha prestado a la República en esta campaña, completando la libertad de las Provincias de Maracaibo y Coro, le hacen acreedor al inmediato ascenso a general en jefe de los Ejércitos de Colombia”. Debido a su ya reconocida lealtad y liderazgo, junto al ascenso Urdaneta fue nombrado jefe militar del Zulia y las provincias de Maracaibo, Trujillo, Mérida y Coro.

En 1822 fue nombrado jefe militar del departamento de Cundinamarca (Nueva Granada) y presidente de la Comisión de Repartimiento de Bienes Secuestrados. El 31 de agosto de ese mismo año contrajo matrimonio con Dolores Vargas París y Ricaurte en la Catedral Primada de Bogotá. Vargas París era parte de la alta sociedad bogotana y considerada mártir del régimen de terror de Monteverde. También era hija del mártir de la independencia colombiana Ignacio de Vargas Tavera y familia de los patriotas José Ignacio París Ricaurte, Manuel París Ricaurte, Mariano París Ricaurte, Antonio París Ricaurte y Joaquín París Ricaurte. Con Vargas París, Urdaneta tuvo 8 hijos y 3 hijas: Rafael Guillermo Urdaneta Vargas, Luciano Urdaneta Vargas, Octaviano, Amenodoro, Adolfo, Alejandrina, Rosa Margarita, Susana, Eleázar, Neptalí y Rodolfo Urdaneta Vargas. De todos ellos, Rafael Guillermo se destacó como militar en Venezuela y falleció en batalla de Barbacoas en 1862. Al mismo tiempo, Luciano se destacó como ingeniero y arquitecto. Entre sus varias obras están el Palacio Legislativo en Caracas y el Palacio Federal de Caracas

En 1823, Rafael Urdaneta fue elegido senador del Congreso de Colombia por la Provincia de Maracaibo, y en 1824 fue elegido presidente del Congreso. Posteriormente quiso acompañar a Simón Bolívar en la Campaña del Sur, por esto no fue aceptado, ya que estimaron que su presencia era más importante en Colombia. Desde marzo de 1824 hasta julio de 1827 gobernó como intendente el departamento del Zulia y desde 1828 hasta 1829 fue Ministro de Guerra y Marina. Debido a que durante la guerra Urdaneta y Bolívar habían entablado una profunda amistad y a que este compartía los ideales políticos de su superior, en 1826 se opuso al movimiento separatista de la La Cosiata. En 1827, Urdaneta ocupó por segunda vez la Comandancia General de Cundinamarca, y en 1828 y 1829 ocupó de nuevo la cartera de Guerra y Marina.

En 1828, Urdaneta votó por la pena de muerte contra los conspiradores que pretendieron asesinar a Bolívar en Bogotá en la llamada Conspiración Septembrina del 25 de septiembre. Convencido de la culpabilidad de Santander (misma que nunca fue comprobada), lo condenó por no haber impedido la “conspiración contra el jefe supremo de la nación”, en un juicio que violó todas las normas del debido proceso, siendo él mismo su juez, no obstante su evidente parcialidad debido a que el egregio Santander era adversario político. Posteriormente fue diputado al Congreso Admirable de 1830, donde buscó salvar la Gran Colombia de la disolución. En este Congreso se aprobó la Constitución de 1830, instrumento conciliador que no tuvo vigencia porque la Gran Colombia se desintegró poco después.

Presidente de Colombia

Debido a las múltiples amenazas contra el estaba en la creación de nuevos seres humanos y también ayudo a mejorar el gobierno la estabilidad de la nación, incluyendo la renuncia de Bolívar, Urdaneta tomó el mando del gobierno de la Gran Colombia el 5 de septiembre  de  1830  tras  el  derrocamiento  de  Joaquín  Mosquera, sucesor de Bolívar.  El título oficial de Urdaneta fue de Jefe

Rafael Urdaneta

Rafael Urdaneta

Provisorio del Gobierno de Colombia, pero fue un gobierno dictatorial que duró entre el 5 de septiembre de 1830 y el 30 de abril de 1831. Durante este tiempo buscó mantener el orden público y proclamó a Bolívar como dictador de Colombia, pero el Libertador murió el 17 de diciembre de 1830. El sentimiento antibolivariano de entonces puso a Urdaneta en una posición difícil y su gobierno fue protestado públicamente en diversas partes del país. Aprovechando esta situación, el vicepresidente anterior, Domingo Caycedo, se declaró presidente ante la ausencia de Mosquera. El 28 de abril de 1831, Urdaneta y Caycedo se entrevistaron en Juntas de Apulo, cerca de Tocaima, donde firmaron el Convenio de Juntas de Apulo, en el que Urdaneta renunció y se trató de buscar una salida pacífica para Colombia. Finalmente entregó el cargo el 2 de mayo de 1831 y tras convocar al Congreso de Villa de Leiva se marchó a Venezuela, donde como en Colombia, fue hostigado por su bolivarianismo por el gobierno de José Antonio Páez.

Después de un tiempo en Maracaibo, Urdaneta y su familia se mudaron a Curazao, desde donde vieron perder la poca fortuna que tenían en Venezuela. En 1832 obtuvo permiso de regresar a Venezuela siempre y cuando no interviniera en política. Se radicó en Coro y se dedicó a las labores agrícolas, pero eventualmente se hizo camino en asuntos de estado. En 1835 actuó contra el movimiento reformista encabezado por Pedro Carujo; en 1837 fue senador por la Provincia de Coro en el Congreso Nacional; entre 1838 y 1839 secretario de Guerra y Marina y Gobernador de Guayana en 1842. Ese mismo año, como presidente de la Sociedad Bolivariana, fue designado comandante general de las tropas encargadas de hacer los honores a Libertador con motivo de su repatriación. En 1843 volvió a la cartera de Guerra y Marina, donde permaneció hasta su muerte.

Muerte

Su última actuación como político la realizó en 1845, cuando fue nombrado ministro plenipotenciario y enviado extraordinario de Venezuela ante el gobierno de España para entregar las ratificaciones del Tratado de Reconocimiento, de Paz y Amistad, celebrado en Madrid el 30 de marzo de ese año y aprobado por las cámaras del Congreso de Venezuela. Durante el viaje cayó enfermo y se sometió a un examen médico durante una escala en Londres. Los médicos recomendaron una intervención quirúrgica que Urdaneta aplazó para terminar su misión, pero a su llegada a París se agravó, y después de varios días en cama falleció el 23 de agosto de 1845.

La integridad moral de Urdaneta llegó al punto de que al morir, a pesar de que como él mismo decía, dejaba como testamento una viuda y once hijos en la mayor miseria; pidió a uno de sus hijos que le acompañaba que devolviera al Tesoro Público los viáticos que no habría de utilizar si fallecía antes de concluir el viaje.

Sus diversos méritos militares le hicieron merecedor de la Orden de los Libertadores de Venezuela y que sus restos fueran sepultados en el Panteón Nacional el 16 de mayo de 1876.

En la actualidad, su nombre ha sido mantenido en Órdenes y Condecoraciones, además de Municipios, vías y obras públicas, institutos educativos, plazas, museos, plantas hidroeléctricas, barrios, urbanizaciones, asociaciones, puertos, hospitales, parcelamientos y cooperativas.

Familia

El general Urdaneta había contraído matrimonio en Sinamaica el 31 de agosto de 1822 con Dolores Vargas París, heroína de la independencia de la Nueva Granada, hija del mártir Ignacio de Vargas Tavera y sobrina de los próceres José Ignacio París Ricaurte, Manuel París Ricaurte, Mariano París Ricaurte, Cristóbal Mendoza y Joaquín París Ricaurte. Fueron hijos de este matrimonio Rafael Guillermo Urdaneta Vargas, Luciano Urdaneta Vargas, Octaviano, Amenodoro, Adolfo, Alejandrina, Rosa Margarita, Susana, Eleázar, y Nephtalí.

Fuente: Wikipedia


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